Question:
Tengo 45 años, soy hombre y tengo una lesión medular. Debido a mi lesión, me cuesta mucho eyacular. Es frustrante y busco consejos que puedan ayudarme. ¿Tenéis alguna idea para mí?
R: Vivir con una lesión medular puede cambiar la forma en que el cuerpo responde a la estimulación sexual y, a su vez, cómo te sientes respecto a la intimidad. Lo importante es saber que el placer, la excitación y las experiencias sexuales satisfactorias siguen siendo muy posibles; a veces solo se requiere un enfoque diferente.
Algo que puede ayudar es dejar de ver la eyaculación como el objetivo principal del sexo, especialmente después de una lesión medular; las vías entre el cerebro y los genitales pueden cambiar. Pero es importante recordar que eso no significa que no puedas sentir placer. Por ejemplo, explorar distintos tipos de estimulación, ritmos y sensaciones puede ayudarte a aprender a qué responde tu cuerpo ahora. Un buen punto de partida es descubrir nuevas zonas erógenas por encima del nivel de la lesión; zonas como el pecho, el cuello, las orejas o la parte interna de los muslos pueden volverse mucho más sensibles y tener un papel más importante en la excitación, algo que quizá antes no habías notado.
Otra cosa que puede ayudar son los dispositivos que proporcionan una estimulación intensa y constante, que a veces pueden contribuir a desencadenar la eyaculación cuando la estimulación manual por sí sola no es suficiente. Por ejemplo, el nuevo JETT TURBO puede ser una herramienta de apoyo para explorar la estimulación, y su mando a distancia hace que cambiar la velocidad y la intensidad sea más accesible. Este juguete te permite explorar el “edging”, la práctica de acercarte al orgasmo y luego reducir o pausar la estimulación antes del clímax, permitiendo que la excitación vuelva a aumentar.
Otro factor a tener en cuenta es el papel del sistema nervioso y encontrar maneras de estar más relajado. Una cosa que puede ocurrir es que, cuando la eyaculación se vuelve difícil, es muy fácil quedarse atrapado en un ciclo de esforzarse más y frustrarse más. A veces, desacelerar, centrarse en la sensación más que en el resultado (zonas erógenas) y permitir que la excitación aumente poco a poco puede marcar una gran diferencia.
No estás en absoluto solo en esta experiencia, y hay opciones que merece la pena explorar. Con un poco de experimentación y el apoyo adecuado, muchas personas con lesión medular encuentran nuevas formas de experimentar placer, intimidad y, en algunos casos, también eyaculación.
¿Quieres saber más? Lee “Sexo y lesión medular: la historia de PULSE”.
April Maria (Sex Educator & Intimacy Coach)
